Un día en la vida de Marcelino y Leo puede llevarte a padecer una intensa cefalea. Leo y Marcelino viven en el pueblo, son mayores y se las apañan muy bien solos.

 

Sus hijas y su nieto Toño viven muy alarmados en la distancia y están convencidos de que Leo y Marcelino deberían pasar su vejez en una residencia de ancianos. De cara a su nieto e hijas este matrimonio hacen de sus vidas una grandísima mentira para evitar abandonar el hogar donde han compartido su matrimonio.

 

Esta tarde su nieto Toño viene a darles una sorpresa.  Pero en esta historia de encuentros, de conjunción de intereses, de alocado diálogo generacional, de colaboración y auxilio mutuo, las sorpresas y las mentiras abundan tanto como la mala hierba.